Proseguimos en alcanzar
a hacer su voluntad. En la batalla día a día por creerle a él, antes que, a
nosotros mismos, hasta alcanzar la perfección en Cristo Jesús, hasta el fin de
los tiempos, hasta recibir la herencia que Dios tiene preparada para sus
Santos. Despertarnos en su imagen. Igual a Jesús.
El Espíritu de Dios, dijo: “Cosa que ojo no ha visto, ni oído oyó, ni ha subido en corazón de
hombre, es las que yo tengo preparadas para los que me temen” 1Cor. 2:9, Isa
64.4.
Ustedes vayan y hagan más discípulos míos, en todos los
países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.
Enséñenles
a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta
el fin del mundo. BLS. Mat 28:19-20
Jesús se acerca y nos dice: Todo poder me es dado en
el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan, hagan discípulos a todas las
naciones, bautícenlos en mi nombre, que es toda autoridad. Mi nombre implica:
hacerlo en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Instruyan a
todos, enseñen a guardar mi palabra, mis mandatos escritos. Comprendan Yo estoy
con todos ustedes, todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mat 28:18-20.
Jesucristo
fue explícito, y dio un mandato, por el cual tú y yo hemos creído. En el libro
de Mateo 28: 18-20, Jesús dijo: "id por todo el mundo, y sigue diciendo,
vayan a hacer discípulos a todas las naciones". Tanto más importante para
Jesús era no solo que creyeran, sino también que fuésemos sus discípulos e
hiciesen discípulos.